Bueno, cuando llevaba un tiempo con el dolor se lo comuniqué a mi padre que rápidamente llamó a Paco Fernández(antiguo entrenador) que conocía a un gran fisioterapeuta. Por desgracia él se encontraba de vacaciones, pues era a final del verano, pero nos dio el teléfono de otro fisioterapeuta de Ronda que tenía buena fama. Fuimos a la consulta del fisioterapeuta, y me dijo que fuera todos los días a su consulta para que me pudiera hacer unos ejercicios de recuperación. Durante este tiempo me perdía un cuarto de hora de clase, pero eso no era lo que más me preocupaba, sino cuando me dijo que si no hacia los ejercicios correctamente y no lo estiraba a menudo se podía convertir en una lesión crónica. Me pase casi tres meses sin jugar al baloncesto, pues el dolor era increíble y si forzaba mucho el tobillo se me podía romper el tendón o convertirse en una lesión crónica, algo que me asustó un poco. Estuve dos meses yendo a Ronda a rehabilitación a espera de una buena noticia, que a los dos meses y poco más me dio el fisioterapeuta. Me dijo que los más seguro, si no había contratiempos de última hora, podría jugar con la selección en el campeonato pero que no estaría al 100%. Cuando llamé a Miguel Ángel Contreras y le conté lo que pasaba me dijo que no había ningún problema, que iría al campeonato. Cuando "Migue" me dijo esto, todos los días me esforzaba todo lo que podía en Ubrique, pero estirando muy bien, y en mi casa hacía algo de físico con un rodillo de la bicicleta de mi padre. Por fin, y tras una espera muy larga, pude debutar con el CABU en un partido y poco después el debut tan esperado con la selección.
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